lunes, 30 de noviembre de 2015

El papa abre la primera Puerta de la Misericordia

El papa Francisco abrió ayer la primera Puerta de la Misericordia del Año Santo. Lo hizo en la Catedral de Bangui, República Centroafricana.






jueves, 26 de noviembre de 2015

Rito de apertura de la Puerta de la Misericordia en cada diócesis


No sabemos aún cual será el rito que usará el papa Francisco para abrir la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro. Pero la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos ya aprobó el rito para que se abra la Puerta de la Misericordia en todas las diócesis del mundo.

El ritual completo lo pueden ver haciendo clic aquí

Este rito tiene cinco partes:

1.- La statio en una iglesia o en otro lugar apropiado.
2.- El camino procesional.
3.- La apertura de la Puerta de la Misericordia y el ingreso a la catedral.
4.- La memoria del Bautismo.
5.- La celebración de la Eucaristía.

La statio se celebrará en un templo cercano a la catedral. Ahí se hará el saludo, una monición, se proclamará el Evangelio y se leerá la parte inicial de la Bula de convocación Misericordiae vultus.

Tras ello, se irá en procesión hasta la Puerta de la Misericordia de la Catedral, cantando el Salmo 86.

Al llegar a la Puerta de la Misericordia de la catedral. El obispo debe abrirla y después se puede ornar con ramos frondosos. Tras ello, el obispo debe avanzar hacia la puerta y detenerse antes de entrar. Ahí hace una ostensión del Evangeliario y después la cruza y se dirige al altar seguido por los concelebrantes y fieles.

Llegados todos se hace el rito de bendición y de aspersión con el agua como memoria del Bautismo.


Tras ello se celebra la Santa Misa como de costumbre.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

El rito de apertura de la Puerta Santa en el Jubileo de 2000


Para el Jubileo del año 2000 se modificó sustancialmente el rito de apertura de la Puerta Santa. 

El Santo Padre llegó al atrio de la Basílica de San Pedro al final de una procesión compuesta por los acólitos, algunos laicos provenientes de los cinco continentes, los diáconos y los cardenales concelebrantes, mientas se entonaba el Salmo 121. 

El papa se dirigió a la sede que se había dispuesto en ese lugar en donde hizo el signo de la cruz, el saludo litúrgico, una monición y una oración. Después se entonó el aleluya, se proclamo el Evangelio en lengua italiana, y se volvió a cantar el aleluya. 

Tras eso, el papa se acercó en silencio a la Puerta Santa. Al estar frente a ella tuvo cantó las siguientes frases que fueron respondidas por todos los presentes cantando: 

V/ “Haec porta Domini” (Esta es la puerta del Señor
R/ “Iusti intrabunt in eam” (Los justos entrarán por ella). 
V/ “Introibo in domum tuam, Domine” (Entraré en tu casa, Señor)
R/ “Adorabo ad templum sanctum tuum” (Te adoraré en tu templo santo)
V/ “Aperite mihi portas iustitiæ” (Abrid las puertas de la justicia)
R/ Ingressus in eas, confitebor Domino (Entraremos por ella para dar gracias al Señor)

Después el papa abrió las dos hojas de la puerta empujándolas con las manos. Desde el interior de la basílica dos “sampetrini” lo ayudaron para abrir completamente la puerta. En cuanto la puerta se abrió, el interior de la Basílica, que permanecía oscuro, se iluminó. 

Tras ello el papa se arrodilló y permaneció algunos momentos en silencio, que terminaron con la aclamación del coro: “Christus heri et hodie, Finis et Principium; Christus Alpha et Omega, Ipsi gloria in sæcula!” (¡Cristo ayer y hoy, Principio y Fin; Cristo Alfa y Omega, suya es la gloria para siempre!)

Después de la aclamación el Santo Padre regresó a la sede. Algunos fieles de Asia y Oceanía adornaron con flores los dinteles de la puerta y esparcieron perfumes mientras se tocaba música oriental. 

Tras ello, el papa volvió a pararse frente a la Puerta Santa, en donde recibió el Evangeliario, con el que cruzó la puerta. Una vez que ingresó a la Basílica de San Pedro, devolvió el Evangeliario al diácono y se sentó en una sede colocada frente a la Piedad de Miguel Ángel, mientras algunos fieles provenientes de África hicieron sonar cornos en señal de gloria. 

Posteriormente inició la procesión de entrada acompañada por el canto del himno jubilar por parte del coro. La procesión fue directamente hasta el altar en el siguiente orden: cruz, ceroferarios, acólitos, laicos, autoridades civiles, obispos, cardenales concelebrantes y, el diácono con el Evangeliario que era escoltado por fieles de América y Europa que llevaban flores y velas.  Al final de todos iba en Santo Padre. 

Al llegar frente al altar, se entronizó el Evangeliario y los laicos dejaron las flores y velas a su alrededor. Posteriormente el Romano Pontífice incensó el evangeliario y se dirigió a la sede colocada frente al altar.  


Cuando el papa llegó a la sede, se cantó el texto de Proclamación del Gran Jubileo, al término del cual se cantó el Gloria. Tras ello se proclamó el Evangelio del día en griego y en latín. Después, la celebración de la Santa Misa prosiguió como de costumbre. 




martes, 24 de noviembre de 2015

El antiguo rito de apertura de la Puerta Santa


En la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro hoy se observa una puerta de bronce. Anteriormente no existía. En los años que no eran jubilares había un muro que impedía pasar por ahí. Al inicio de cada Año Santo se derrumbaba ese muro, permitiendo el paso para lucrar la indulgencia plenaria. En esos tiempos se colocaban una puerta de madera por la noche, cuando no se permitía la visita de peregrinos. 

En el jubileo de 1950, siendo papa Pio XII, se colocó la actual puerta de bronce en ese lugar. Esa puerta se puede observar desde el exterior, pues por el interior de la Basílica se observa un muro en los años no jubilares. 

Por ese motivo, desde 1500 y hasta 1970 el rito de apertura de la Puerta Santa no consistía en empujar las dos hojas de la puerta, sino en derrumbar el muro.

Con un martillo de oro o de plata dorada el papa le daba tres golpes al muro que cerraba la puerta diciendo “Aperite mihi portas justitiae, ingressus in eas confitebor Domino” (Abridme las puertas de la justicia; entrando por ellas confesaré al Señor). Tras ello, los albañiles completaban el trabajo de demolición del muro  mediante una cabria colocada en el interior de la Basílica.  Mientras los operarios hacían su trabajo, el papa se iba a sentar a su trono. 

El beato Pablo VI, en la Navidad de 1974 decidió permanecer frente a la puerta mientras los operarios realizaban su trabajo, lo que produjo que algunos fragmentos de la puerta lo lesionaran. 

En el Jubileo de 1983, tras el accidente del beato Pablo VI, se derrumbó el muro días antes de la apertura de la Puerta Santa, la que permanecía cerrada con las puertas de bronce. San Juan Pablo II dio los tres martillazos a la puerta de bronce, tras lo cual unos operarios la abrieron desde dentro. 

En el Jubileo del año 2000, san Juan Pablo II no dio los martillazos sino que empujó las dos hojas de la puerta de bronce. 

Una vez que se derribaba la mampostería que cierra la puerta, el papa se arrodillaba delante de la puerta, mientras los penitenciarios de San Pedro la lavaban con agua bendita. Luego, el papa tomaba la férula y se arrodillaba frente a la Puerta Santa, se entonaba el Te Deum e ingresaba a la Basílica seguido por el clero. 


Posteriormente, tres cardenales legados acudían, respectivamente, a las basílicas de San Juan de Letrán, San Pablo Extramuros y Santa María la Mayor a realizar el mismo rito. 




lunes, 23 de noviembre de 2015

Apertura de la Puerta de la Misericordia

En la Bula “Misericordiae Vultus”, en la que se convoca al Jubileo de la Misericordia, el papa Francisco escribió que el 8 de diciembre, “fiesta de la Inmaculada Concepción tendré la alegría de abrir la Puerta Santa.”, que en este año se llamará “Puerta de la Misericordia”. Tras ello dice que “el domingo siguiente, III de Adviento, se abrirá la Puerta Santa en la Catedral de Roma, la Basílica de San Juan de Letrán. Sucesivamente se abrirá la Puerta Santa en las otras Basílicas Papales.”

De ese texto se puede desprender que el papa Francisco abrirá personalmente la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, pero que no lo hará en las otras tres basílicas papales, pus indica que “se abrirá” y no “abriré”. 

Esta era la práctica común. Pero San Juan Pablo II la modificó en el Jubileo del año 2000, en que abrió personalmente la puerta santa de las cuatro basílicas papales. 

La Oficina de Celebraciones Litúrgicas del Santo Padre ha comunicado que el 13 de diciembre III Domingo del Tiempo Ordinario será la apertura de la Puerta Santa de San Juan de Letrán y de San Pablo Extramuros. En el caso de San Pablo indica que la Misa será presidida por S.E. el Card. James Harvey. No dice nada respecto a San Juan de Letrán, por lo que quizá el papa Francisco acuda a abrirla. 

Hay que apuntar también que el próximo 29 de noviembre, durante el Viaje Apostólico a África, el papa Francisco celebrará la Santa Misa en la Catedral de Bangui, República Centroafricana. En esa ocasión abrirá la Puerta de la Misericordia. 


De esta forma, el papa abrirá una puerta de la misericordia antes del inicio formal del Jubileo, con lo cuál, además, se cambia la tradición de que la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro sea la primera en ser abierta. 

Les dejo una foto de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro y otra de la Catedral de Bangui. 



viernes, 20 de noviembre de 2015

La ceremonia de “Recognitio”

Esta semana se derribó el muro que desde la clausura del Jubileo de 2000 cubría la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, y se llevó a cabo la ceremonia de “Recognitio”, en la que se retiran los documentos y monedas que, dentro de una caja, se sepultaron en ese muro. En esa caja se guardaron las llaves de la Puerta Santa, con las que el papa Francisco podrá abrirla el próximo 8 de diciembre al inicio del Jubileo de la Misericordia. 


Les dejo fotos de la ceremonia. 









jueves, 19 de noviembre de 2015

Calendario litúrgico 2015-2016



Tomando en cuenta todas las circunstancias que hacen variar el calendario litúrgico año con año que ya hemos explicado en los días previos, elaboramos el Calendario Litúrgico 2015-2016, en el que se indica la celebración que corresponde a cada día, el color de los ornamentos, así como las misas que se permiten cada día.  Lo pueden ver en el siguiente enlace: 



miércoles, 18 de noviembre de 2015

El calendario litúrgico III


A lo largo del año litúrgico puede haber necesidad de celebrar una misa por una causa determinada (bautizo, boda, difuntos, etc.). Esas misas no pueden celebrarse todos los días. Únicamente cuando el día litúrgico lo permite. 

Por ejemplo, las misas rituales no se permiten en las solemnidades de precepto, los domingos de adviento, cuaresma y pascua. Las misas por diversas necesidades y votivas solo se permiten en las ferias del tiempo ordinario. 


Las misas de difuntos no se permiten en las solemnidades de precepto, los domingos de adviento, cuaresma y pascua. Fuera de esos días siempre se permite la misa de exequias

martes, 17 de noviembre de 2015

El calendario litúrgico II


Ayer comentábamos que toda vez que el año litúrgico depende del calendario solar, del calendario lunar y de la forma en que se mueven los días por las semanas, puede haber concurrencia de dos celebraciones el mismo día.

Eso se daría cuando un mismo día es domingo del tiempo ordinario y, a la vez, solemnidad de San Pedro y San Pablo. O cuando la solemnidad de la Anunciación cae en Viernes Santo. Son solo dos ejemplos de los muchos que puede haber.

Para resolver estos problemas de concurrencias, la Iglesia ha elaborado una tabla de precedencias entre los días litúrgicos. Se trata de una tabla en la que se enumera del 1 al 13 las posibles celebraciones, apiñadas en tres grupos. Las que son enlistadas en un número inferior tienen precedencia sobre las que están mencionadas en un número superior.

Por ejemplo, si coincide la Solemnidad de San José con el Lunes Santo, tiene precedencia el Lunes Santo porque éste es número 2), mientras que San José es número 3). Pero si San José cae en un viernes de cuaresma, se celebra San José porque es 3), mientras que las ferias de cuaresma son 9).

Otra regla: si un año no puede celebrarse una solemnidad porque concurre con una celebración de mayor grado, la solemnidad debe de celebrarse en el día siguiente que no esté impedido. Por ejemplo, en 2016 la fecha en que habitualmente se celebra la Anunciación del Señor (25 de marzo) caerá en Viernes Santo. Por eso, deberá de trasladarse al día siguiente en que no haya impedimento, que es el 4 de abril, lunes de la II semana de Pascua.

Si no se trata de una solemnidad, la celebración que sea impedida por una de mayor rango se omite.

Les dejo la tabla de precedencias litúrgicas:


Grupo I

1) Triduo pascual de la Pasión y Resurrección del Señor
2) Natividad del Señor, Epifanía, Ascensión y Pentecostés
Domingos de Adviento, Cuaresma y Pascua
Miércoles de Ceniza
Semana Santa, desde el lunes al jueves, inclusive
Días de la Octava de Pascua
3) Solemnidades del Señor, de la Santísima Virgen María y de los santos inscritas en el Calendario general.
Conmemoración de todos los fieles difuntos
4) Solemnidades propias, a saber:
Solemnidad del patrono principal del lugar, sea pueblo o ciudad
Solemnidad de la dedicación y aniversario de la dedicación de la iglesia propia
Solemnidad del título de la iglesia propia
Solemnidad o del título, o del fundador, o del patrono principal de la Orden o Congregación

Grupo II

5) Fiestas del Señor inscritas en el Calendario general
6) Domingos del tiempo de Navidad y del tiempo ordinario
7) Fiestas de la Santísima Virgen María y de los santos inscritas en el Calendario general
8)Fiestas propias, a saber:
-Fiesta del patrono principal de la diócesis
-Fiesta del aniversario de la dedicación de la iglesia catedral
-Fiesta del patrono principal de la región o provincia, de la nación, de un territorio más extenso
-Fiesta o del título, o del fundador, o del patrono principal de la Orden o Congregación y de la provincia religiosa, quedando a salvo lo prescripto en el número 4
-Otras fiestas propias de alguna iglesia
-Otras fiestas inscritas en el Calendario de cada diócesis, o de cada -Orden o Congregación
9) Las ferias de Adviento desde el día 17 al día 24 inclusive
Días de la octava de Navidad
Las ferias de Cuaresma

Grupo III

10) Memorias obligatorias inscritas en el calendario general
11) Memorias obligatorias propias, a saber:
-Memoria del patrono secundario del lugar, de la diócesis, de la región o provincia, de la nación, de un territorio más extenso, de la Orden o Congregación y de la provincia religiosa
-Otras memorias obligatorias propias de alguna iglesia
-Otras memorias obligatorias inscritas en el Calendario de cada diócesis, o de cada Orden o Congregación
12) Memorias libres
13) Ferias de Adviento hasta el 16 de diciembre, inclusive
Ferias del tiempo de Navidad desde el día 2 de enero al sábado después de Epifanía
Ferias del tiempo pascual desde el lunes después de Octava de Pascua hasta el sábado antes de Pentecostés, inclusive

Ferias del tiempo ordinario

lunes, 16 de noviembre de 2015

El calendario litúrgico I


El calendario litúrgico no sigue el año natural. A finales de este mes terminará el actual año litúrgico. 

La determinación del año litúrgico es bastante compleja, porque coincide un calendario lunar y uno solar. 

Con base en el calendario solar se determina, en primer lugar, la Solemnidad de la Natividad del Señor, que invariablemente es el 25 de diciembre. A partir de esta fecha se fija el Tiempo de Adviento. El domingo anterior al 25 de diciembre es el IV de Adviento. A partir de ahí se cuentan tres antes y se determina el I Domingo de Adviento, que es el inicio del año litúrgico. 

También con base en el calendario solar se determinan las solemnidades, fiestas y memorias fijas del año, aquéllas que tienen un día determinado: el 24 de junio la Natividad de San Juan Bautista, 29 de junio los Apóstoles Pedro y Pablo, o el 8 de diciembre la Solemnidad de la Inmaculada, por ejemplo. 

Hay que señalar que algunas de estas fechas pueden ser variadas de país a país, de acuerdo a las Conferencias Episcopales. Por ejemplo, hay países en donde la Epifanía se celebra fijamente el 6 de enero con independencia del día de la semana. En otros países, la Epifanía será domingo siguiente al 1º de enero. Así, una misma solemnidad puede celebrarse en dos días distintos dependiendo del país. 

Estas conmemoraciones pueden ser omitidas un año, cuando caen en domingo. Eso sucede si se trata de una memoria. Pero si es una fiesta o una solemnidad, tienen precedencia sobre el domingo. 

Por su parte, con base en el calendario lunar se determina la Pascua. El domingo en el que sea la primera luna llena de primavera es el Domingo de Resurrección. La semana anterior es Semana Santa, y los 40 días anteriores conforman en Tiempo de Cuaresma. Los cincuenta días después del Domingo de Resurrección constituyen el Tiempo de Pascua que concluye con Pentecostés. 

También con base en el calendario lunar se determinan algunas fiestas y solemnidades móviles, como la Santísima Trinidad. Corpus Christi, Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote o el Sagrado Corazón de Jesús. 


La determinación de la Cuaresma, la Semana Santa, y de las fiestas móviles puede hacer variar, a su vez, el calendario de las memorias de los santos. Si una solemnidad móvil (Corpus, por ejemplo) cae en el día en que se festeja a un santo, ese año no se festeja al santo. O si una solemnidad cae en Semana Santa, la solemnidad debe de recorrerse a otro día. 

jueves, 12 de noviembre de 2015

Títulos del papa


Los títulos que tiene el papa son los siguientes:

-Obispo de Roma.
-Vicario de Jesucristo.
-Sucesor del Príncipe de los Apóstoles,
-Sumo Pontífice de la Iglesia Universal.
-Primado de Italia.
-Arzobispo Metropolitano de la Provincia de Roma.
-Soberano de la Ciudad del Vaticano.
-Siervo de los Siervos de Dios.


Hasta el año 2006 los papas también usaban el título de “Patriarca de Occidente”, pero el papa Benedicto XVI renunció al mismo.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Misa del papa en Florencia


Ayer el papa Francisco celebró la Santa Misa en el Estadio municipal Artemio Franchi, de Florencia. Les dejo imágenes de la celebración, en las que aparecen los paramentos litúrgicos que les había presentado el lunes.